El humor es una herramienta que cada vez más utilizada en publicidad. Ejecutado sabiamente, puede convertirse en una herramienta maravillosa para catapultar al éxito a cualquier negocio. Pero, ¿por qué es tan valioso? Y, sobre todo, ¿cuál es la mejor forma de utilizarlo? ¡Sigue leyendo!

El humor para recordar mejor

Por todos es sabido que la risa tiene increíbles efectos positivos en el ser humano, entre ellos: actúa como antidepresivo, lucha contra la hipertensión, mejora la oxigenación y la calidad del sueño. Para conseguir sorprender al público, cabe destacar su poder para liberar adrenalina, luchar contra el estrés y, en definitiva, construir una sensación de felicidad y bienestar, que si asociamos a nuestra marca genera una relación emocional muy beneficiosa. 

Actualmente, el mercado de la comunicación está muy saturado. Las empresas utilizan estrategias 360º para mostrarse en todo tipo de soportes, por ello encontramos publicidad en el metro, en la calle, en Internet, en las películas, en la radio, a través de mensajes de móvil, en los diferentes eventos, en las redes sociales y aplicaciones. Lo cierto es que jamás hemos estado tan expuestos a la publicidad como hoy en día. Por ello, frente a tanto volumen de anuncios, lo importante es destacar y llamar la atención de nuestro público.

¿Cómo conseguirlo? ¡con humor! Bien empleado, ayuda a vender y a seducir a cualquier audiencia. Provocar sonrisas y risas en los interlocutores que motivan un mayor recuerdo, una mejor asimilación de la información y, como consecuencia, mayores posibilidades de conseguir clientes. Según el psicólogo William James, la retención de información en la memoria se consigue gracias a la captación total del mensaje a través de los sentidos. Para ello, es clave llamar la atención del público, y la risa cumple perfectamente dicha función.

¿Cómo hacer un buen uso del humor?

Lo más importante es conocer el público al que nos dirigimos. A través de ese análisis inicial, concretaremos si nuestro negocio y nuestras estrategias recomiendan o no el uso del humor. Hay empresas que no ven factible esta forma de comunicación y que, en lugar de incentivar el éxito, ha motivado el fracaso de las campañas y de la imagen de estas empresas. Hay otras que prefieren integrarlo en campañas o comunicaciones puntuales en un momento determinado.

En el caso de que sí quepa el humor en nuestro negocio y estrategia, debe determinarse qué tipo es el más recomendable para impulsar el proyecto. El humor es uno de los conceptos más subjetivos que existen y debe usarse con precaución, porque, debido a sus múltiples tipos, no siempre satisface a las mismas personas. De hecho, algunos mensajes humorísticos son proclives a repeler a determinados grupos más que a causar un efecto positivo. Por ello, antes de ejecutar cualquier estrategia, es importante analizar la situación y al público al que nos queremos dirigir.

Aunque parezca de sentido común, sería conveniente evitar bromas discriminatorias que no solo provoquen un efecto negativo, sino que puedan conllevar problemas legales. Es clave evitar desilusiones o malentendidos. 

En definitiva, el humor es un instrumento excelente para captar la atención de un determinado público, además de contribuir a mejorar la imagen de un negocio. No obstante, esta herramienta no es esencial para conseguir el objetivo deseado, pues algunas empresas quizá no casen con este tipo de comunicación y, de hecho, el humor provoque un efecto contrario. Para llegar a una estrategia positiva, lo ideal sería conocer perfectamente a la audiencia y actuar en consecuencia.

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